Chocos en su tinta

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Los chocos, como tradicionalmente se llaman en Galicia, son los moluscos cefalópodos conocidos también con el nombre de sepia, jibia, o cachón.

La única diferencia entre ellos sería que los chocos son los ejemplares más jóvenes, pero estamos refiriéndonos al mismo producto.

En este plato el sabor de los chocos se realzan naturalmente gracias a la cocción en su propia tinta, por lo que es un gran plato para los fans de este producto.

En las preparaciones donde se utiliza la tinta, no sólo tiene la función de dar color sino también sabor y aroma. Y es también un indicativo para reconocer con certeza una choco fresco de un descongelado, que no siempre es tan fácil. El negro de la tinta, con la congelación, se vuelve granuloso e inútil para cocinar.

Si nunca has comido un plato con tinta, no tiene un sabor fuerte. Es sutil y funciona muy bien en risottos o en pasta.

No te dejes engañar por su aspecto inusual, los chocos en su tinta es un plato realmente delicioso y sabroso, ¡especialmente para los verdaderos amantes del pescado!

Ingredientes

  • 800 gr de chocos frescos (o sepia) con su tinta
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de tomate triturado
  • ½ vaso de vino blanco
  • Un manojo de perejil fresco picado
  • 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra molida, al gusto

Preparación

En la pescadería, pedimos que nos limpien los chocos (o las sepias) retirando el pico, las vísceras y la concha calcárea interior; y que nos guarden la tinta también. En casa podemos trocearlos en trozos del tamaño de un bocado.

Para preparar los chocos en su tinta, se empieza calentando el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, añadimos los dos dientes de ajo enteros y se dejan sofreír para que el aceite absorba el aroma del ajo.

Antes de que se quemen, cuando estén bien doraditos, retiramos los ajos y añadimos los chocos troceados, dejando que se cocinen hasta que se doren, durante unos 10-15 minutos.

En este punto añadimos la sal y la pimienta a los chocos, y disolvemos la tinta en el vino para poder verterla más fácilmente.

Vertemos la mezcla de vino y tinta sobre los chocos, y dejamos evaporar el vino antes de añadir las dos cucharadas de tomate natural para hacerlo aún más sabroso.

Continuamos cocinando los chocos hasta que la salsa espese, tardará unos 20 minutos. Una vez cocidos, espolvoreamos el perejil picado, probamos la salsa y la rectificamos si es necesario, y servimos el plato caliente.

Consejos

Normalmente, los chocos en su tinta se suelen servir acompañados de arroz blanco o patata cocida, aunque también pueden servirse solos.

La tinta la puedes sacar de los chocos, o comprarla aparte, ya que no siempre se puede confiar en que la bolsa de tinta no se rompa cuando se compra el pescado. Cuidado al manipular la tinta, pues mancha mucho, y es bastante difícil de limpiar.

La receta puede hacerse con calamares, sepia, o potas.