Churrasco a la brasa

Mucho más que gastronomía
     

Sin duda, un plato especial para los verdaderos amantes de la carne, muy fácil de elaborar y con todo el sabor de la carne a la parrilla.

La clave para el éxito del plato, es la carne que se utiliza y el corte, que tiene que ser imprescindiblemente de calidad para un buen resultado.

Tradicionalmente se utiliza carne de ternera. La rubia gallega es una de las mejores carnes para hacer churrasco, aunque también suele aparecer el cerdo.

El corte también es muy importante, pues va a permitir que la pieza absorba todo el aroma y el sabor de las brasas sobre las que se cuece.

El churrasco es un corte argentino, también llamado tira de asado, que consiste en un corte perpendicular a las costillas de la vaca, en tiras de entre 4 y 5 cm de grosor, que enseña los los cortes transversales de los huesos.

Lo ideal es que el carnicero nos lo corte directamente en la carnicería, aunque si tienes maña cortando la carne, puedes hacerlo tú mismo.

Si se te hace la boca agua, esta es la mejor forma de preparar un delicioso churrasco a la brasa.

Ingredientes

  • Churrasco de ternera rubia gallega de unos 400-500 gramos por persona
  • Sal gorda
  • Pimienta negra molida

Preparación

El verdadero churrasco se elabora en una parrilla sobre las brasas, si no, no se puede llamar churrasco, pues no tendría el mismo sabor.

Así que lo primero que tenemos que hacer es la parrilla. Me gusta utilizar un carbón vegetal (en Argentina se suele utilizar el carbón de quebracho, que le da un aroma especial y aguanta más el calor), pero si no lo tienes a mano, también podemos utilizar leña de roble.

La brasa debe ser uniforme y evitar las llamas para no quemar la carne, consiguiendo una temperatura de aproximadamente 500 grados.

Antes de asar el churrasco, hay que sacarlo de la nevera unos 30 minutos antes, para que atempere.

Una vez alcanzada la temperatura y conseguidas las dos zonas en la barbacoa (una de fuego directo y otra de fuego indirecto) , untamos con un poco de aceite la parrilla para que no se pegue.

 Una vez que el costillar está despiezado en sus diferentes partes, añadimos una cantidad generosa de sal y pimienta sobre la superficie de los dos lados, y colocamos el costilla del lado del hueso transversalmente sobre la parrilla.

Hay que asar la carne a fuego lento, porque el costillar es grueso, darle la vuelta para que se ase cuando la parte superior esté sudando sus jugos, y volver al hueso hasta el final de la cocción.

Cuando la carne esté asada por los dos lados, se despegue sin dificultad, y el calor haya caramelizado la parte que está en contacto sobre la rejilla, se puede retirar de la parrilla. Se tienen que ver claramente marcadas las rayas de la parrilla.

Consejos

Puedes adobar o marinar la carne antes de ponerla sobre la parrilla para darle un sabor más intenso. También puedes untar con chimichurri la superficie de la carne que vas a poner a la brasa para darle un toque a la carne.

Además de no ponerla sobre las llamas, es recomendable colocar la carne en un lugar algo alejado del fuego para que se haga más despacio y no se quede crudo el centro.

El churrasco se suele acompañar de unas patatas asadas que puedes hacer a la misma vez en la parrilla.