Rape a la gallega

Mucho más que gastronomía
     

Hay muchas maneras de preparar rape, pero en Galicia se elabora acompañado de la salsa de ajada (o allada), un sofrito con aceite ajo y pimentón que recubre un jugoso rape acompañado de patatas cocidas.

Es un plato que se hace mucho en toda Galicia, y no es para menos. Su sabor es realmente delicioso, no solo debido a la calidad del pescado, sino también a la salsa de ajada que lo acompaña que le da un toque especial.

Pero además, es muy sencillo y rápido de cocinar, cualquiera puede hacerlo, aunque no tenga mucha maña en los fogones. Y encantará tanto a mayores como a pequeños, pues es un pescado que no tiene espinas muy pequeñas, son muy fáciles de ver y retirar.

Ingredientes

  • Una cola o 4-6 rodajas de rape fresco y limpio
  • 4 patatas medianas, peladas
  • 1 cebolla
  • 1 hoja de laurel
  • 4 dientes de ajo, pelados
  • 3 ramitas de perejil
  • 1/2 vaso de aceite de oliva virgen
  • 2 cucharaditas de pimentón dulce
  • 1 vaso de agua
  • Sal, al gusto

Elaboración

Cortamos la cola del rape en rodajas, retiramos todas las espinas que veamos y lo marinamos con un majado de perejil, 2 dientes de ajo, sal y un chorro de aceite de oliva, reservándolo media hora antes de comenzar a cocinarlo.

En una cazuela grande, vertemos el vaso de agua y lo ponemos a calentar a fuego medio-alto. Mientras va cogiendo temperatura, cortamos las patatas en rodajas no muy grandes, y las vamos añadiendo al agua.

Cortamos la cebolla por la mitad, y cada mitad la cortamos en cuartos, y lo añadimos a la cazuela con las patatas. Agregamos también una rama de perejil entera y una hoja de laurel.

Lo sazonamos con sal y vertemos un chorrito de aceite de oliva. Tapamos la cazuela y dejamos que cueza a fuego medio durante unos 5 minutos.

Tras los 5 minutos, pinchamos las patatas con la punta de un cuchillo para ver si entra con facilidad, y si vemos que ya están blandas (aunque no totalmente cocidas), es el momento de añadir el rape colocándolo encima.

No hay que olvidarnos de añadir toda la picada de ajo y perejil, que también le va aportar sabor al plato.

Sazonamos el plato añadiendo más sal al pescado, y dejamos que cueza a fuego lento durante 10 minutos. A mitad de la cocción le damos la vuelta a las rodajas de rape para que se hagan por los dos lados.

A los 10 minutos justos no esperamos más y lo retiramos del fuego. Mientras lo dejamos reposar tapado, calentamos el aceite en una sartén a fuego medio-alto, y picamos los dos dientes de ajo restantes en láminas.

Sacamos el rape y las patatas y lo servimos en un plato o fuente, con cuidado de que el pescado no se rompa.

Cuando el aceite esté caliente, añadimos los ajos picados para que se sofrían, y cuando estén dorados, añadimos el pimentón. También podemos añadir un poco del líquido de cocción del rape para diluirlo.

Cuidado con no dejarlo demasiado al fuego, ya que el pimentón se quema enseguida. Y este sofrito lo vertemos simplemente encima del plato de rape.

Consejos

El rape es un pescado blanco con textura compacta, pero si se pasa de cocción se puede desmenuzar y la presentación del plato se estropearía. Por eso es importante que se respeten los tiempos de cocción.